Primero de mayo, complacencia u olvido

Primero de mayo, complacencia u olvido

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Miguel Ángel Sarmiento Conde

Tlaxcala, Tlax., a 30 de abril de 2015/Para muchos trabajadores de la región centro del país es desconocido que, parte fundamental de la lucha por reivindicar el derecho legítimo de los trabajadores por mejores condiciones de trabajo, tienen su origen en el estado de Tlaxcala. A principios de diciembre de 1906, el Centro Industrial Mexicano de Puebla y Tlaxcala implantó un nuevo reglamento de trabajo no solo perjudicial sino, esclavizante para los trabajadores, donde permanecía la jornada de 14 horas de labores.

El 03 de diciembre de 1906, movidos por las malas condiciones de trabajo en la región de Orizaba, los trabajadores se obligaron a iniciar una huelga, participando trabajadores de Santa Rosa, Nogales, Río Blanco y Orizaba.  Para el 06 de diciembre de ese mismo año, 6 mil 800 trabajadores de 34 fábricas de Puebla y Tlaxcala habían suspendido labores. 3 mil de ellos se reunieron en el Teatro Guerrero de la ciudad de Puebla para elaborar una contrapropuesta al reglamento.

El 24 de diciembre, a fin de frenar la creciente movilización del movimiento obrero en la región, los industriales efectúan un paro patronal en toda la zona industrial, consistente en el cierre de fábricas, 93 en total, con el pretexto de estar en balance y tener inventarios elevados. Por esta condición, 57 mil textileros quedaron sin empleo, con esta acción se eliminaban las posibilidades de ayuda económica a los trabajadores de Puebla, Tlaxcala y la región de Orizaba.

Ante la falta de apertura al diálogo por parte de los patrones, los trabajadores solicitan la intervención del presidente Porfirio Díaz para resolver el conflicto, reuniéndose con él, los primeros días de 1907. Como era de esperarse, Díaz favorece a los empresarios e impone nuevas condiciones atentatorias contra la libertad de asociación, sin intentar de ninguna manera satisfacer al menos algunas de las demandas de los trabajadores.

El 4 de enero se da el laudo presidencial que ordena abrir puertas el 7 de enero a todas las fábricas de Puebla,  Veracruz, Jalisco, Querétaro, Distrito Federal y Tlaxcala. Ante esta orden, los trabajadores volvieron a sus labores, algunos inconformes apedreaban las fábricas textiles, los trabajadores comenzaron a reunirse frente a la fábrica de Río Blanco para manifestar su inconformidad por el laudo y orden emitidos. Fue entonces que hizo su arribo el primero de cuatro batallones, disparando en contra de la multitud allí reunida, matando a 17 obreros e hiriendo a 80 más.

Al término del día los periódicos dieron la noticia del asesinato brutal de más de ochocientas personas entre obreros de la fábrica de hilados y tejidos y sus mujeres e hijos.

Fecha por demás importante para el movimiento obrero lo es el 22 de septiembre de 1913, fecha en que nace la Casa del Obrero Mundial, bajo los ideales del anarcosindicalismo.

Esta se ubicó en el popular barrio de Tepito de la Ciudad de México, la formación de esta organización parte de la idea de los líderes españoles Juan Francisco Moncaleno y Eloy Armenta acompañados por Rosendo Salazar, Celestino Gasca, Antonio Díaz Soto y Gama, Lázaro Gutiérrez de Lara, Manuel Sarabia, Rafael Pérez Taylor, entre otros, en respuesta a las condiciones de inseguridad y desamparo en que los trabajadores se encontraban.

Una de las características de la naciente organización fue ser promotor cultural entre los  trabajadores, dirigido a elevar el nivel educativo de los mismos, con base en las escuelas racionalistas, además de ser una central  donde se formaron y fortalecieron muchas organizaciones sindicales que exigieron aumentos salariales e indemnizaciones por accidentes o  muertes en el desempeño del trabajo, lo cual era de enorme valía para los trabajadores. La historia del movimiento obrero mexicano no se entendería sin la presencia  de esta  organización en los momentos en que se construía el México de nuestros días.

Fue esta organización quien realiza la primera  conmemoración en México, en honor de los mártires de Chicago, brutalmente asesinados hace tres décadas antes en los Estados Unidos, por demandar mejores condiciones de trabajo y la jornada laboral de ocho horas; naciendo con esto la conmemoración del Primero de mayo.

Hace poco más de un siglo que el movimiento obrero en México, sentó las bases de lo que serían las condiciones de trabajo entre el capital y la mano de obra. Para muchos trabajadores y para el gobierno en  turno, se les olvida que el pasado 17 de febrero, se llegó al   cien aniversario del primer pacto del movimiento obrero con los gobiernos revolucionarios de México.

El 17 de febrero de 1915, el entonces Presidente de México, Venustiano Carranza, firmó el  Acta de Santa Brígida donde la Casa del Obrero Mundial pacta con don Venustiano Carranza, convenio en el cual se estableció el compromiso del gobierno a mejorar las condiciones de los trabajadores, atender sus reclamos y ayudarlos a cubrir sus principales necesidades.

Este hecho, contribuyó a la pacificación de un país que hace más de un siglo se encontraba convulsionado por la inconformidad y las condiciones de incertidumbre y pobreza que prevalecían en los albores del siglo XX. Con la firma de este pacto entre Gobierno y trabajadores, se estableció también lo que posteriormente conformaría el Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

A poco más de 100 años de la firma de este pacto, las organizaciones de los trabajadores deberán replantear el compromiso del gobierno emanado del  movimiento revolucionario y sentar las bases para lo que podría ser un nuevo pacto en los albores del siglo XXI, donde hasta este día, queda claro qué, quienes han cumplido con lo pactado a lo largo de más de cien años, son los trabajadores.

Las organizaciones de trabajadores  han perdido  presencia en los Congresos locales,  cámaras de Diputados y Senadores  durante los últimos lustros, esta condición ha permitido que se establezcan condiciones en materia laboral, fiscal y de seguridad social, que atentan en contra de quienes son factor determinante de la riqueza del país.

Es momento que los trabajadores exijan al gobierno en turno, recuerde que los trabajadores son factor determinante en la paz,  estabilidad social y determinantes en el  desarrollo económico del país, exigir el respeto irrestricto a  ese primer acuerdo que llevó a una estabilidad social en el país a un siglo de distancia.

Que  cada uno de los actores económicos, políticos y sociales asuma el compromiso real y verdadero ante  la puesta en marcha de las Reformas aprobadas el año pasado, sentar las bases para un desarrollo que involucre nuevamente a los trabajadores en la concepción de los proyectos y bienestar de la sociedad mexicana.

Reformar significa rehacer lo que se tiene, no acabar con lo que aún nos queda…

*Empleado del IMSS en el estado de Tlaxcala, adscrito al Hospital General de Zona No. 1, Departamento de Enfermería.

Miembro del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) Sección XXX  Tlaxcala del 1 de septiembre de 2012 al 03 de febrero de 2015. Ocupó los cargos de Secretario del Exterior (2012-2013) y Secretario de Prensa (2013-2015) respectivamente.

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